Tiempo para conocernos, reencontrarnos, afianzar vínculos,
explorar nuevos espacios y compartir…
Durante esta etapa, el Jardín favorece la formación de vínculos afectivos y el sentimiento de pertenencia a un nuevo grupo. Los niños necesitan conocer, comprender y apropiarse de un nuevo espacio, con sus personas, objetos y modalidades de funcionamiento. Con este objetivo, las maestras ponen en juego diferentes estrategias que les permitan a los pequeños sentirse seguros, acompañados y valorados, en un ambiente donde prima el juego y la posibilidad de intercambio con los demás.
El Proceso de Adaptación no sólo involucra a los niños y el Jardín, también a sus familias. Desde esta mirada, las familias han sido partícipes activas de este proceso, a partir de entrevistas para conocernos, reuniones de padres de cada sala, encuentros y clases abiertas para compartir diferentes propuestas.
Las salas verdes disfrutando su primer Clase Abierta



Las Salas Celestes entre hechizos, brujitas, pócimas de afecto
y monstruos divertidos...










Las Salas Amarillas y las posibilidades expresivas que les brinda el arte






Los rojitos y las primeras experiencias de socialización.








